martes, 28 de enero de 2014

¿Tu cabeza dice no, pero el corazón pide un sí?

Los humanos tomamos decisiones continuamente, a veces lo hacemos automáticamente guiados por la intuición, en otras ocasiones predominan procesos de razonamiento lógico que podemos controlar.

Nuestra fluidez y carga cognitiva previa, nuestro estado de ánimo, el estrés y hasta la prisa en decidir, nos harán actuar más intuitivamente. Sin embargo, la intuición dominará sobre la razón cuando resolver un problema implica una carga emocional.

Los humanos tenemos una aversión a la pérdida, por ejemplo, que es un sesgo cognitivo y no está fundamentado lógicamente. La toma de decisiones debiera tener menor influencia de la intuición, pero ¿cómo hacerle cuando los sentimientos opacan la razón? Científicos españoles probaron una situación que podría ayudar a decidir razonablemente al hacerlo en una lengua distinta a la materna… y demostraron que la toma de decisiones se ve afectada por la lengua en que se presentan los diferentes problemas.

En su investigación encontraron que cuando los problemas a resolver, desde un punto de vista cognitivo, se presentan en una segunda lengua, disminuye la carga emocional que conlleva el conflicto a resolver, a la vez que disminuyen los prejuicios relacionados.   Así, nos guiaríamos menos por las intuiciones y más por el procesamiento lógico. Esto es que para nosotros, hispanohablantes, tendríamos menos emociones que en inglés o francés, por ejemplo. Cabría preguntarse si esa respuesta se debe a nuestro esfuerzo por concentrarnos en dar una estructura razonable a nuestros pensamientos en otro idioma.

Por ahora ¡ya los sabes! Si quieres tomar una decisión pero tus emociones no te dejan, ¡Decide en otra lengua!